viernes, 1 de agosto de 2008

Viaje a Nueva York: El MoMA y la despedida

Miércoles 11 de junio

El plan original era ir a Filadelfia, pero al final sólo fueron Carlos y David. Adri y yo nos quedamos en NY y he de decir que creo que fue la decisión más acertada. Al final dejó de hacer tanto calor y pudimos recorrer la 5ª avenida caminando y en bus sin fallecer en el intento. Ese día me reconcilié con la ciudad.

Adri, Pablo y yo nos encaminamos hacia la estación de Penn donde comprar los billetes del tren a Boston que cogeremos al día siguiente. Resultan más caros que lo esperado, pero bueno, problemas de última hora. Adri y yo vamos para el MoMA tras visitar algunas tiendas de la 5ª avenida. Pablo, mientras tanto, decide visitar de nuevo el Lower Manhattan.

El MoMA es una verdadera pasada. Menos mal que fuimos, porque lo disfruté como un enano. En las plantas superiores vimos lo mejor de Matisse, Chagall, Mondrian... y por supuesto Picasso. Todo un lujo para la vista. Destaco las siguientes piezas:

Las señoritas de Avignon (Picasso), que yo pensaba que eran de Avignon pero no, son de la calle Avignon, en Barcelona, que es donde se conoce que estaban las más reputadas casas de idem.

La noche estrellada (Van Gogh). Nosotros no pudimos verla porque precisamente el día anterior había salido de gira a otros museos. Mala suerte que tuvimos, porque David, que fue tres días antes que nosotros, sí que la pudo ver.

Los Tres Músicos (Picasso). Una maestra estaba con un grupo de 10 chavales de unos 8 años explicándoles el cuadro, lo cual me parece fascinante. Les decía que Picasso se había retratado en el cuadro, que si podían adivinar qué personaje era él. Cuando un niño sugería uno de los músicos, la profesora le preguntaba que por qué había llegado a esa conclusión. Me pareció muy didáctico. Picasso, según decía la profe, se retrataba en sus cuadros vestido de Arlequín. Si hay un arlequín en un cuadro de Picasso, es él.

La persistencia de la Memoria (Dalí). No me preguntéis por qué pero yo pensaba que este cuadro se llamaba Tempus Fugit. A saber de dónde lo he sacado

Chica Ahogándose (Lichtenstein). Todo un clásico para los que nos gustan los tebeos.

Latas de sopa Campbell (Warhol). Impresionante. Hay un montón de ellas.

En las plantas inferiores encontramos arte más moderno. No lo entendí todo, especialmente el video-arte, que siempre me da la impresión de que el artista se cree más listo que yo. Destaco una pieza que en la que una chica desnuda está bailando el hula-hoop con un círculo de alambre de espinos; y la colección de fotografía que es para quedarte sin aliento. ¡Ah! Y hay unos pasillos iluminados por una luz naranja que hace que cuando sales del ascensor pareza que te metas en una foto antigua. Genial.


Tras nuestra visita por el MoMA nos encontramos con Pablo. No, no es un decir... Habíamos quedado en Tiffani's para hacernos la típica foto mirando el escaparate (pese a no ser la hora del desayuno) y no sé por qué nosotros pensamos que era más abajo de la 5ª de lo que en realidad era. Mientras bajábamos, Pablo subía por la misma acera, así que tuvimos un momento "Por favor, cómo-tú-por-aquí, pues ya ves tú de compras" de lo más encantador.


Fuimos a comer al restaurante que hay debajo del Empire State, Heartland Brewery, donde nos dimos el capricho y pedimos una hamburguesa de carne de búfalo. La verdad es que el sitio es excelente, aunque bastante caro comparado con el resto de sitios de NY. Una de las camareras nos dijo que había autobuses aún más baratos que los de Chinatown hacia Boston, ya que ella era de allí y los cogía a menudo. Una lástima.

Tras dudar un poco sobre qué hacer, nos subimos a la terraza del Marriot Marquee a tomar un Cosmopolitan mientras vemos en su mirador giratorio de la planta 48 unas vistas de NY que merecen la pena completamente. IM-PRE-SIO-NAN-TE.


Nos encontramos con Carlos y David en Union Square y yo me voy al Nederlander Theater a ver Rent. ¡Una pasada! Ya la había visto en Madrid dos veces (en español, obviamente) y poder verla en inglés y en Broadway fue una experiencia inolvidable.


De hecho, me hice una foto con la actriz que hace Maureen Johnson a la salida.


Cuando salí del teatro, volví al albergue y allí intentamos llamar a un Shuttle Bus que nos llevase al día siguiente al aeropuerto para dejar unas maletas en la consigna. Así podríamos viajar más ligeros a Boston y Buffalo. Al final lo del Shuttle Bus no podía ser porque pasaba a recogernos unas 5 horas antes de lo necesario, de modo que decidimos que por la mañana Adri, Carlos, David y Pablo van a coger un taxi y yo me encontraré con ellos en la estación de tren.

Además, resulta que a las 00:00 se ponía a la venta el pack PS3 con el Metal Gear Solid 4, de modo que estuvimos deambulando por la noche y mientras unos llamaban al Shuttle Bus, Carlos y yo llegábamos al Virgin Megastore 5 minutos antes de la hora para llevarnos el último pack para Pablo. En el proberbial justo a tiempo.

Nos despedimos de la ciudad desde la azotea del albergue un poco nostálgicos y nos vamos dormir.

1 comentario:

Carlos dijo...

Yo no he visto Desayuno con Diamantes, pero al ver el enlace de IMDB, he visto que actuaba José Luis de Villalonga! Qué fuerte todo, oiga...

(por cierto el vídeo de youtube del otro día ya no está... ¿qué anuncio es?)