jueves, 18 de septiembre de 2008

El matrimonio entre personas del mismo sexo

El CGPJ perdona a la juez que no casa a gays

Tras mi cabreo inicial, vuelvo a analizar la noticia y veo que la sanción no fue por paralizar el expediente de matrimonio a parejas del mismo sexo. Tampoco fue por elevar una Cuestión de Inconstitucionalidad cuando, al actual como registradora y no como juez, no podía utilizar este mecanismo. Fue porque cuando el Dirección General de Registros y del Notariado revocó su decisión, esta juez le envió una carta abierta en la que ponía a caldo al Fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia.

Por este último motivo, fue multada con la ridícula cantidad de 305 euros por "dirigir a los poderes, autoridades o funcionarios felicitaciones o censuras por sus actos, invocando la condición de juez o sirviéndose de esta condición" y "desatención o desconsideración con el Ministerio Fiscal". Y ésta, señores, es la sanción que le han levantado.

Me parece indignante que un mecanismo de autocontrol como puede ser el Consejo General del Poder Judicial sea tan corporativista. Es más, me jode un montón que los jueces que lo integran se clasifiquen como progresistas, conservadores e independientes, cuando TODOS ELLOS deberían ser de esta última clasificación.

Por mucho que le fastidie a la juez de Denia, la sociedad avanza. Y avanza hacia una dirección concreta: la que la sociedad en su mayoría quiere. Siempre he considerado que la masa de gente, la sociedad, tiene una inercia contra la que es muy complicado luchar. Ahora, por una vez, esta inercia trabaja a favor de lo que defiendo. No lo podrá parar una juez por muy temprano que se levante (para hacer sus oraciones, probablemente) y menos utilizando mecanismos ilegales o, como mínimo, irregulares. Pese a que el CGPJ le perdone sus salidas de pata de banco.

Y dice la sinvergüenza que se siente acosada. Bienvenida a mi mundo, compañera.

En otro orden de cosas, leo en el 20minutos que Brad Pitt dona 100.000 dólares para la campaña en contra de la "Proposition 8", que es una proposición que pretende modificar la Constitución de California y limitar el matrimonio a un hombre y una mujer. Esta propuesta de enmienda corre a cargo de los grupos de presión ultrarreligiosos norteamericanos y se puso en marcha cuando el 15 de mayo de este año, la Corte Suprema de California declaró inconstitucionales las leyes que prohibían el matrimonio a personas del mismo sexo.

La "Proposition 8" se votará en noviembre, coincidiendo con las presidenciales de Estados Unidos. A ver que pasa... Mientras tanto, un 10 por Brad (y por Angelina y toda su numerosísima familia).

Seguiremos informando.

Fuentes: El País y 20minutos

Mamma Mía, vuelve Vaya Semanita

Me ha parecido sencillamente genial la promo de Vaya Semanita:

viernes, 12 de septiembre de 2008

Viaje a Nueva York: Buffalo y las Cataratas del Niágara

Sábado 14 de junio

Madrugamos y cogemos el metro hacia el aeropuerto, y allí un vuelo hacia Buffalo. Una vez allí nos damos cuenta de que hemos perdido el autobús que llevaba al centro y no pasa otro hasta dentro de unas dos horas, de modo que nos cogemos un taxi, que nos lleva hasta la calle de al lado del albergue (porque la propia calle es peatonal y no puede pasar). Dejamos nuestras cosas (aún no podemos subir a la habitación) y nos vamos corriendo a coger un autobús a las Cataratas. En la calle del albergue, que es la Main Street, no hay nadie y los negocios no están abiertos. Lo achacamos a que es sábado por la mañana...

En la parada de autobús (a la que llegamos asfixiados porque pensábamos que lo perdíamos) se dirigió a nosotros una señora. Nos dijo que cada vez que ella había estado en un lugar desconocido con un mapa o un horario de autobuses en la mano, alguien se le había acercado para preguntarle si necesitaba ayuda; y eso era lo que estaba haciendo ella. Nos explicó que los autobuses de Buffalo se retrasaban como norma, y nos recomendó el lado canadiense de las cataratas.

El recorrido en el autobús fue como una neblina surrealista (aunque nada comparado con el viaje de vuelta) en la que a un tipo negro con pinta de expresidiario se le caía la cabeza en mi hombre, y otro tipo con menos dientes que mi abuela hablaba no sé si con uno de los pasajeros o consigo mismo, pero a un volumen brutal y gesticulando mucho. Durante el trayecto pasamos por la zona más deprimida económicamente del estado de Nueva York. Mi recomendación: coged el alojamiento directamente en el complejo Niagara Falls, que es la zona turística.

Llegamos a Niágara y hacemos una especie de desayuno tardío o comida temprana en un sitio de hamburguesas y vamos en dirección al Puente del Arco Iris (Rainbow Bridge). No, no lleva a Oz ni a Narnia, sino a ese peculiar país que es Canadá. Pasamos el control sin ningún problema, nos ponen el sello canadiense en el pasaporte y cruzamos con unas vistas tremendas. A prori puede parecer decepcionante, ya que las cataratas se ven desde muy lejos y parecen como de los Pin y Pon, pero luego las veríamos de cerca... muy de cerca.

Hacemos la cola y subimos al Lady of the Mist (La Dama de la Bruma), uno de los barcos turísticos que acercan a las cataratas. Nos dan una especie de chubasquero azul bajo el cual, con transpiración cero, Carlos y yo empezamos a desfallecer. Y no sé para qué, porque al final terminé empapado. Eso sí: ¡mereció la pena! Si váis a Niágara hay que llevar camisetas de respuesto (y pantalones si se puede). La sensación de estar a escasos metros de la caída de agua es realmente impresionante. Cuando volvemos al embarcadero nos cruzamos con otro barco que empieza el recorrido y les saludamos al más puro estilo pre-escolar, pero riendo entre dientes: "No sabéis lo que os espera... con lo sequitos que estáis..."

Nos quedamos en la zona canadiense un rato más y luego volvemos a suelo estadounidense. Curiosamente, para volver a los Estados Unidos tienes que pasar un torno y pagar 50 centavos de dólar (vale tanto la moneda canadiense como la estadounidense). Esto nos indigna un poco, pero no dejamos que nos afecte demasiado y cambiamos la protección de la Reina Isabel II por la del Tío Sam.


Tras un descanso para Pablo y para mí (y una visita al lado estadounidense de las cataratas por parte de Adri, Carlos y David) nos vamos al autobús de vuelta a Buffalo. Y menudo viajecito. El autobús era como un freak-show ambulante, con gente fea y desagradable. Es más, en algún momento se nos debió de notar la pluma porque los freaks del asiento de atrás empezaron a cuchichear y a mirar sin disimular su asco. Y yo temiendo por mi integridad y viéndome perseguido con biblias, picas y antorchas.

A la vuelta a Buffalo volvemos a pasar por Main Street, que sigue tan desierta como antes. Es más: pasamos por un centro comercial que estaba abierto pero con todas sus tiendas cerradas. Momento pánico. Llegamos a pensar que estamos en un videojuego tipo "Resident Evil" y que los zombies (que seguramente se parecerían a nuestros compañeros de viaje en el autobús) saldrían de la siguiente esquina. Al final encontramos un Friday's y nos refugiamos allí, amparados por una de esas camareras súper-simpáticas: "Good evening, my name is Lucy and I will be waiting on you, guys".
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Por la noche, tras armarnos de valor, Pablo, David y yo salimos por el pueblo fantasma en busca de un lugar donde tomarnos algo. Pues bien, en contra de todo pronóstico... ¡Buffalo tiene una marcha increíble! Toda la gente que no pudimos ver de día sale de noche (¿de sus ataúdes?) y Buffalo revive. El rollito que llevan me recuerda un poco a "la Jenny y la Sheila en el polígono de Polvoranca", con canis incluídos en coches tuneados. Pero incluso había un par de bares de ambiente. Animados por un camerero monísimo y descamisado pudimos decir "¡casa!" en la barra de un bar y tomarnos un "Sex on the Beach". Por cierto, que en Buffalo (que debe de ser el equivalente a Cuenca o Segovia, para entendernos) ¡tiene un grupo que hace el Rocky Horror Picture Show! En cuanto los Dramakuin vuelvan con la próxima temporada en Madrid se lo cuento...

Mientras, Adri y Carlos se quedan en el albergue con un conjunto variopinto de personajes que parecen sacados de una canción de María Ostiz. Espantados, se refugian en la habitación en menos de lo que se tarda en decir "Kumbayá, Señor". Por cierto que la habitación es muy grande y espaciosa, y la tipa de la recepción no nos cobra al final todo el suplemento por cogerla para nosotros solos.


Y tras esto, a mimir, que al día siguiente tenemos el viaje de regreso.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Sarajevo Queer Festival


Escudo de la Ciudad de Sarajevo

Leo en meneame que en Sarajevo las comunidades que antes se odiaban y que fueron partícipes de una guerra cruenta se han puesto de acuerdo al fin.

Según la noticia, por fin los serbios (cristianos ortodoxos), los croatas (católicos) y bosníacos (musulmanes) se han puesto de acuerdo en algo... Lo terrible es en qué se han puesto de acuerdo. Según los portavoces de estas tres comunidades dentro de Bosnia y Herzegovina, no están dispuestos a permitir que el Queer Festival se celebre en Sarajevo. Los musulmanes se centran en que el Festival se celebraría durante el mes del Ramadán, y las otros dos comunidades son más honestas ya que simplemente creen que el festival no se debe celebrar y punto.

Veamos las declaraciones:

"Respetamos la libertad y la tolencia, pero el festival es una especie de provocación ya que se celebra durante el Ramadán". Amir Zukic del Partido de Acción Democrática, el principal partido musulmán de Bosnia.

"Es un comportamiento antinatural, asqueroso y desviado" decía Rajko Vasic de los Social Demócratas, que son el partido en el poder en la República Srpska, una autonomía serbobosnia dentro de Bosnia y Herzegovina.

"El festival está organizado por un pequeño grupo de gente que promociona ideas que no representan los valores básicos" alega Ivo Thomasevic, líder croata.

Hay que joderse, de nuevo. 10 años exterminándose los unos a los otros y tienen que venir a ponerse de acuerdo en la discriminación por razón de orientación sexual. Es una verdadera lástima que estos líderes (y creadores de opinión) no inicien otra guerra peleándose por ver quién es el más retrógrado, el más carpetovetónico, el más... fascista en sus creencias.

Mientras tanto, en Eslovenia existen leyes de unión civil entre personas del mismo sexo. O sea, que no me hablen de tradición patriarcal en la cultura de la ex-yugoslavia. La culpa es enteramente de la religión.